Del residuo al objeto
Empezamos cortando botellas a mano, sin atajos.
Aprendiendo el material, rompiendo mucho vidrio, ajustando procesos y entendiendo algo clave: reutilizar vidrio no es simple, ni rápido, ni barato.
Cada botella es distinta.
Cada corte es un desafío.
Y cada error enseña.
Con el tiempo, lo que arrancó como una exploración se convirtió en un proyecto, con procesos claros, criterios de calidad y una mirada de largo plazo.
