Nuestra historia
Eco Glass nace de una incomodidad real, no de una moda.
En Uruguay, el vidrio se consume todos los días, pero casi nunca vuelve al circuito. Se tira, se acumula, se entierra o se traslada kilómetros para ser reciclado (cuando el costo lo permite).
La pregunta es directa:
¿por qué seguir descartando un material que todavía sirve?
